EJERCICIO DE CONTROL

abril 8, 2009 at 6:43 pm (Uncategorized)

 

       

        La sangre de los poetas son azules porque materializan la pasión que producen las cosas y trasiegan esa sustancia al simulacro de venas que son los renglones. A nadie como el poeta se le pide honradez, se le exige la verdad de sí mismo; con toda la ambigüedad que le acomode, pero la verdad. En cada línea esperamos hallarla al reconocernos. Cualquier idea, cualquier concepto, cada gesto y cada palabra, quieren ser nuestro; son de hecho, para nosotros, una confidencia que trasciende la magnitud tiránica del tiempo y desgarra fácilmente el tejido de la distancia. El poema se convierte, de esta manera, en una forma de ser; una llama capaz de nadar el agua fría y perder respeto a la severa ley que discrimina lo muerto de lo vivo. Por eso, Alberti se preguntó alguna vez por qué sus dedos eran de tinta china, y Miguel Hernández vaticinaba su corazón  helado en varios tomos.

            Por lo tanto, nada hay tan vivo como la enorme arteria que constituye la obra de un poeta cuando lo leemos, porque le atribuimos la categoría de verdad, porque le suponemos la honestidad de haberse expresado íntegro, porque aguardamos la sangre incorrupta de sus palabras. Quizás luego impere en nosotros el gusto, el juicio de la maestría, el venero atroz de arte que se ofrenda o se niega, la música que acierta en su inflexión, o la idea que destila su melodía con sabia cadencia; pero siempre nos acercamos a un poema con sed de intimidad o queriendo hallar la intimidad de un ser.

                              

                                EJERCICIO DE CONTROL.

 

La sangre de los poetas es especial porque  transforman los sentimientos en algo material. Todos queremos identificarnos con lo que se dice en los poemas, por eso queremos que los poetas sean sinceros, porque si no lo son, nos sentiremos  engañados. La poesía nos une a todos en el tiempo y en la distancia. Un poema lo puede leer una persona en un siglo determinado y un siglo después puede leer ese mismo poema otra persona distinta. Por todo ello, la poesía es algo vivo, algo que nunca va a morir. Quizá cuando leamos un poema, nos guste, no nos guste… pero siempre que leemos un poema queremos encontrarnos a nosotros mismos, identificarnos con sus palabras.

 

El texto se divide en tres partes:

          La primera parte va desde al principio hasta “al reconocernos”. Porque hace una pequeña introducción de lo que son los poetas para nosotros.

          La segunda parte se corresponde desde “Cualquier idea “ hasta “en varios tomos ” porque pasa del “ello” (verdad) al “yo”. Nos da unos argumentos para argumentar la idea que ha expuesto al principio.

          La tercera parte se corresponde desde “Por lo tanto ” hasta el final. El autor llega a una conclusión.

 

Se trata de un texto argumentativo y su tipo es expositivo-argumentativo. Al principio hay una pequeña explicación en la que se informa de algo (función referencial), en la segunda parte nos da una serie de argumentos y al final hay una conclusión que comienza con un marcador consecutivo…

Es un texto adecuado para nosotros y coherente, ya que sus párrafos y sus  ideas no se contradicen. Utiliza un lenguaje un tanto complejo. Su comprensión se nos dificulta ya que utiliza numerosas metáforas.

 

 Entre La sangre de los poetas es azul y  las venas  hay un paralelismo. En la primera parte, la palabra   hallarla  es un elemento deíctico que se refiere a la palabra  verdad  que aparece en el texto anteriormente. Por eso  es un marcador de causa y es un elemento deíctico. En la oración Miguel Hernández vaticinaba su corazón helad en varios tomos hay una trasfusión de ese sentimiento hacia nosotros.

Por lo tanto es un marcador consecutivo. En el último párrafo encontramos dos oraciones con un paralelismo  de mismas estructuras sintácticas con uniones disyuntivas (porque)  (anáforas). A partir de quizás luego impere en nosotros  hasta sabia cadencia, encontramos una elipsis.

A lo largo de todo el texto podemos encontrar numerosas metáforas.

 

Se dice que la nobleza tiene sangre azul, esto se dice para distinguirla del resto de las personas, por eso el autor utiliza esa expresión para distinguir a los poetas de las demás personas. En parte estoy de acuerdo con lo que dice el autor en el texto pero hay algunas partes en las que no.

 

 Estoy de acuerdo en que los poetas son especiales, no cualquier persona tiene la capacidad de hacer poesía y hacer que las personas se sientan identificadas con lo que escribes.

También pienso que muy cierto eso de que la poesía se siempre va a estar ahí, no importa el tiempo  ni la distancia. Dos personas pueden llegar a leer el mismo poema estando en siglos y lugares diferentes, por eso la poesía tampoco distingue de culturas.

 

Me resulta curiosa la oración en la que hace referencia a Miguel Hernández, sus ideas, sentimientos, emociones, están recogidas en los libros y todos esos sentimientos reviven cada vez que alguien coge un libro de él y lo lee. En esta oración podemos encontrar una trasfusión de ese sentimiento hacia nosotros. Por esta razón yo creo que aunque un poeta muera, su vida va a estar vigente cada vez que una persona lea un poema suyo, siempre y cuando el autor haya expresado sus sentimientos con honradez y con la  verdad de lo que él siente.

 

En lo que no estoy mucho  de acuerdo con el autor es en lo que dice que al poeta se le pide honradez y que exprese la verdad. Yo eso no lo veo totalmente necesario, el poeta nos puede hacer sentir también aunque lo que esté escrito en su poema no lo sienta él realmente, yo creo que sí que podríamos llegar a sentirnos identificados con lo que dice. Aunque sí que es cierto que si un poeta expresa lo que siente realmente, el poema va a ser mucho más intenso y puede llegar a entrar en nosotros más profundamente. Lo que he dicho anteriormente de Miguel Hernández no sería igual en un poeta que no expresa sus sentimientos reales.

 

También es cierto que a las personas nos gustaría que lo que escribiesen los poetas fuese cierto porque en algunas ocasiones nos podría consolar la idea de que otra persona se está sintiendo igual que tú, sobre todo cuando es un sentimiento de tristeza, melancolía…por esta razón cuando el poeta no expresa sus sentimientos y emociones reales algunas personas podrían sentirse engañadas ya que él autor no está sintiendo realmente lo mismo que ellas. Pero no es mi caso y como he dicho antes no lo veo absolutamente necesario.

 

El autor del texto hace una referencia a que cuando leemos poesía siempre queda en nosotros algún tipo de sentimiento. Yo creo que es bastante cierto y además es muy importante que se nos quede algún tipo de sentimiento, sea bueno o malo, no importa, porque eso hará que se desarrolle nuestra capacidad de crítica.

            Por lo tanto, nada hay tan vivo como la enorme arteria que constituye la obra de un poeta cuando lo leemos, porque le atribuimos la categoría de verdad, porque le suponemos la honestidad de haberse expresado íntegro, porque aguardamos la sangre incorrupta de sus palabras. Quizás luego impere en nosotros el gusto, el juicio de la maestría, el venero atroz de arte que se ofrenda o se niega, la música que acierta en su inflexión, o la idea que destila su melodía con sabia cadencia; pero siempre nos acercamos a un poema con sed de intimidad o queriendo hallar la intimidad de un ser.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: